Hacia Ruán: Zaragoza


La primera parada de nuestra peregrinación ha sido la basílica del Pilar, en Zaragoza. 
Últimamente escucho un montón de cosas mistéricas sobre esta basílica. Que si el Pilar es la columna de la flagelación. Que si el demonio lleva siglos queriéndola destruir. Que si los ángeles guardan una de sus puertas...

Yo he celebrado la eucaristía y le he pedido ánimos a la Virgen para dedicarme a la evangelización. 

El paganismo de la época de Santiago era duro de roer, pero nuestro neopaganismo de estatuas y casilla de la renta no le anda a la zaga.